AGENDA PEF EN EL XXXI CONGRESO ARGENTINO DE PSIQUIATRÍA


AGENDA PEF EN EL XXX CONGRESO ARGENTINO DE PSIQUIATRÍA


Encuentra aquí la lista de actividades que los integrantes del PEF tienen preparadas para el Congreso en Mar del Plata.


Miercóles 27 de abril


14:30 a 15:30
Mesa Redonda
Salón Atlántico A
Encrucijadas y Paradojas: Experiencias y desafíos en torno a la aplicación de la ley de protección a la Salud Mental.
Organizado por: PEF - Filial APSA Córdoba
Coordinador: Mauro Cura
Disertantes: Pablo Luis Cumini, Gabriel Danilo Ensabella, José Fernando Valenzuela



Jueves 28 de abril

09:00 a 10:15

Mesa Redonda
Salón de las Américas
La palabra, el lenguaje y sus juegos: conceptos lingüísticos en la atención psicoterapéutica.
Coordinador: Maximiliano Luna
Disertantes: Héctor Máximo Luna, Guillermina Olavarria, Leandro Oural


09:15 a 09:30
Comunicación científica
Salón Boulevard 1
Evaluación de simulación de enfermedad mental en el ámbito laboral.
Autor/es: Matías Salvador Bertone, Ulises Loskin
Presentador: Ulises Loskin

10:30 a 12:00
Simposio Nacional
Courrier Atl.
Violencia de género. Aportes e intervenciones clínicas posibles
Capitulo de Salud Mental de La Mujer
Presidente: Silvina Mazaira - Secretario: Graciela Girardi
Disertantes: Nora Leal Marchena, Mariana Palazzini, Laura Dolores Sobredo, Diana Zalzman

11:30 a 12:45
Simposio Internacional
Salón Atlántico 2
Ateneos Federales PEF. Una experiencia de 5 años.
Organizado por: Capítulo de Psiquiatras en Formación
Presidente: Mariano Furman - Secretario/a: Griselda Cardozo
Disertantes: Humberto Casarotti, Walter Pereyra, David Gerardo Sobol

12:00 a 13:30
Simposio Nacional – Salón Atlántico C
¿Ayuda el psicoanálisis personal a la formación de un psiquiatra hoy?
Organizado por: Sección Psicoanálisis de WPA, APA, APSA, PEF
Presidente: Rafael Groisman - Secretario/a: Graciela Beatriz Onofrio
Disertantes: Alberto Cabral, Nicolás Kitroser, Graciela Beatriz Onofrio, Juan Eduardo Tesone

18:00 a 18:15
Comunicación científica
Salón Boulevard 1
Observatorio de Farmacovigilancia: resultados preliminares, impacto social e importancia en la formación.
Organizado por: Capitulo de Psiquiatras en Formación
Autor/es: Emilce K Blanc, Mariano Furman, Guillermo Jemar, Nahuel Magrath Guimet, Martin J. Mazzoglio y Nabar, Alexis Mejías Delamano,
Milagros Muñiz, Santiago Muñoz
Presentador: Martin J. Mazzoglio y Nabar

18:30 a 20:00
 Simposio Nacional
Salón Atlántico B
Resolución de situaciones clínicas. Articulación de la Clínica con la Farmacoterapia.
Organizado por: Capítulo de Psiquiatras en Formación y Capítulo de Psicofarmacología
Presidente: Mariano Furman - Secretario/a: Rubén Barenbaum
Disertantes: Matías González Alivi, Mario Levin, Leandro Piedimonte, Rodolfo Zaratiegui

                


Viernes 29 de abril

10:30 a 10:45
 Poster
Prevalencia de síndrome de burnout en psiquiatras y psiquiatras en formación de la República Argentina.
Organizado por: Capítulo de Psiquiatras en Formación
Autor/es: Diana Milena Berrio, Carolina Diez, Julieta Falicoff, Mariano Furman, Martín J. Mazzoglio y Nabar, Viviana Peskin,
Florencia Reynoso, Carina Spano
Presentador: Milagros Muñiz


11:00 a 11:15
Poster
Inundaciones en Santa Fe: El quehacer en Salud Mental frente a una problemática recurrente.
Organizado por: PEF Santa Fe
Autor/es: María de las Mercedes Baratti, Melisa Mattioli, Leticia E. Morales, Emiliana Ravasio
Presentador: Melisa Mattioli


12:00 a 13:30
Mesa Redonda – Courrier Boulevard
Un psicofármaco a la vez: Experiencia del estudio grupal en la formación en pos de una mirada crítica.
Organizado por: Capítulo de Psiquiatras en Formación
Coordinador: Nicolás Orlando Bordón
Disertantes: Teresa M. Burry, Flavio Guzmán, Bernabé Ibáñez


16:00 a 16:15
Comunicación científica - Salón Boulevard 1
Algunas ideas propias, pero sobretodo ajenas, sobre apropiación y restitución.
Presentador y Autor: Ely Stacco

18:30 a 21:00
Curso – Salón Rambla 3
Situaciones clínicas complejas en la consulta psiquiátrica de mujeres.
Organizado por: Capítulo de Salud Mental de la Mujer
Director: Silvina Mazaira - Secretario/a: Mariana Palazzini
Docentes: Graciela Girardi, Laura Dolores Sobredo, Diana Zalzman

19:00 a 19:30 
Presentación Libro
Psicofarmacología en esquemas aplicada a patologías clínicas particulares.
Autor/es: Emilce K Blanc, Maximiliano Boisselier García, Andrés Díaz Lucero, Nahuel Magrath Guimet, Martín J. Mazzoglio y Nabar,
Alexis Mejías Delamano, Milagros Muñiz, Santiago Muñoz

Presentador: Martín J. Mazzoglio y Nabar

19:30 a 20:45
Mesa Redonda  - Salón Atlántico 2         
Foucault y el campo psi: Análisis de la práctica psiquiátrica desde un enfoque Foucaultiano.
Organizado por: Filial APSA Córdoba
Coordinador: José Fernando Valenzuela
Disertantes: Pablo Luis Cumini, Santiago Moine, Alberto Sassatelli






Sábado 30 de abril

09:00 a 10:15
Mesa Redonda – Courrier del Atlántico
Estabilizaciones en las psicosis, más allá de la medicación.
Organizado por: PEF - Filial APSA Córdoba
Coordinador: Carolina Goldman
Disertantes: Griselda Cardozo, Pablo Luis Cumini, Mariano Madera

12:00 a 13:30
Simposio Nacional – Salón Atlántico B  
La dimensión psicoterapéutica vs. la dimensión psicotraumática de la intervención médico legal
en el ámbito Judicial.
Organizado por: Sección Psiquiatría Legal y Forense de APAL
Presidente: Rafael Groisman - Secretario/a: Julieta Falicoff
Disertantes: Julieta Falicoff, Maximiliano Luna, José María Martínez Ferretti, Federico Pavlovsky





La banalización del mal por Dr. Federico Pavlovsky

La banalización del mal
Dr. Federico Pavlovsky. Miembro fundador de PEF

1) En las últimas horas en la guardia del Hospital Fernández varios pacientes en grave estado cursan un cuadro caracterizado por hipertermia, hipertensión arterial, deshidratación, fallas renales severas, arritmias cardiacas y deterioro del sensorio. Están intoxicados. Algunos de estos jóvenes han muerto y otros están seriamente comprometidos. Mientras escribo esta ficha, el domingo 17 de abril del 2016, una noticia impactante recorre todos los medios de comunicación nacionales e internacionales; en la fiesta electrónica Time Warp que se realizó en el complejo Costa Salguero, una cantidad aún no establecida de personas se intoxicaron (con una droga aún no definida pero que posiblemente sea éxtasis), cinco personas murieron y otras cuatro están internadas en este momento. En la vorágine del minuto a minuto y del consumo de bienes masivo en el que vivimos, esta noticia pasará a segundo plano en pocos días. Así es el negocio de los medios de comunicación, mantener vivo al espectador, que no se aburra y que consuma el producto. Un caso o una situación es dramática y masiva y aparecerá en todos los medios por muchos minutos hasta saturar la pantalla y simplemente desaparecerá reemplazada por una imagen o secuencia más atractiva. Pero necesitamos hacernos algunas preguntas, reflexionar, no permitir que este tipo de situaciones pasen de largo. Uno de los mayores logros de un tratamiento psicoterapéutico es la posibilidad de desarrollar nuestra capacidad de escándalo frente a las injusticias, las asimetrías y ante aquello que nos subleva; salir de la situación de impotencia y hacer algo con todo ese enojo. Escandalizarnos es terapéutico, gritar fuerte que hay cosas que nos horrorizan, que nos perturban, que nos molestan, que no estamos dispuestos a aceptar. Un hecho dramático, que se puede llevar incluso más vidas en las próximas horas, nos une para reflexionar sobre nuestra propia vida y sobre la realidad social en la que vivimos.
2) El sistema hipócrita: estamos viviendo en un clima social en donde existen infinitos ámbitos de consumo de sustancias, siendo el abuso de alcohol el problema número uno en términos de salud pública, ya sea por las enfermedades médicas que genera así como por las situaciones de violencia que favorece, así como los accidentes de tránsito. El alcohol es quizá la sustancia de mayor difusión en términos de propaganda y aceptación social, desde la mañana hasta a la noche los medios gráficos y televisivos inundan con lemas sugerentes y atractivas propuestas donde tomar es ser “distinto al rebaño”; “ser parte”; “ el sabor del encuentro”,etc. Una de las drogas más destructivas es una sustancia aceptada, difundida, bien recibida. En el marco de la experiencia terapéutica para muchos pacientes el alcohol no es una droga, de hecho algunos interpretan que pueden tomar alcohol y eso no les genera un riesgo significativo ni les causa un problema en términos de riesgo de recaída. Esos pacientes, equivocados en ese razonamiento, reproducen el discurso del mercado publicitario: -“El alcohol no es un problema, se puede controlar y el consumo puede ser “responsable”, término de lo más original que emplean en los últimos años las compañías para intentar mostrar algún nivel de preocupación al respecto de la epidemia social de abuso de alcohol. El sistema operativo empresarial-narcotrafico-político-juridico-policial-publicitario-cliente, se va agrandando cada día, se nutre recíprocamente con el dinero de las dadivas, de los arreglos ocultos, de la ilegalidad y de indiferencia civil, por miedo, por impotencia o por ignorancia. Sobra el dinero para estas acciones (sea difundir y vender drogas legales o ilegales) y sobra demanda, toda una generación está en consumo.
3) Una generación en consumo: que se juega la cabeza, que “vuela” por algunas horas para luego caer en la apatía, el aburrimiento, la falta de proyectos, esa “falta de proyectos” que poco tiene que ver con la falta de dinero, sino con un vacío que toda persona puede sentir. El último informe elaborado por el Observatorio Argentino de Drogas de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), daba cuenta de una tendencia alarmante en la magnitud del consumo de éxtasis entre jóvenes de 14 a 17 años durante el período 2001-2011. En diez años, la prevalencia de uso durante la vida pasó del 0,2% al 2,1%, un aumento de casi mil por ciento. La Sedronar en su encuesta realizada en el año 2014, el consumo de drogas sintéticas entre estudiantes porteños trepó al 2.4 %, y si se analiza la población etaria de estudiantes mayores a 17 años, alcanzó en esa encuesta el 5 %. Algunas de estas personas seguirán el derrotero doloroso del paciente “adicto” pero todos estarán tocados y lastimados por el consumo, incluso sea esporádico y “recreacional”. El sistema es hipócrita porque por un lado persigue penalmente a los tenedores de sustancias (vigencia de la Ley de estupefacientes 23.737; 1989) y por el otro permite la venta masiva de drogas ilegales en el ámbito específico de las fiestas electrónicas. No hay que ser agente del contraespionaje para saber que son ámbitos de consumo alienado y masivo. Esto no niega que tengan valor cultural, social o festivo, pero vienen de la mano del consumo indiscriminado; y se espera que en los próximos años sean las drogas de diseño quienes se lleven el primer puesto en términos de epidemiologia de drogas de abuso. Es socialmente conocido que en estas fiestas se consumen “drogas de diseño”; sobran artículos, crónicas periodísticas en primera persona y reportes médicos de intoxicaciones severas y de muertes (porque estas no son las primeras). Pero las fiestas son un suceso (local y mundial) y convocan a miles de personas en cada evento, se escucha buena música y tienen importancia cultural y económica. ¿Sería una solución prohibir las fiestas? La mirada represiva sobre las conductas de abuso no ha resultado particularmente fructífera, de hecho hay casi una relación inversamente proporcional entre la punición de conductas de abuso y prevalencia del uso. Al mismo tiempo, ¿es posible dejar las cosas así cómo están?
4) La visión “hiperespecializada” no sirve de nada: En este tipo de situaciones de consumo social y masivo, la toxicología, la psiquiatría y la psicología como especialidades se quedan miopes y se requiere una visión sociopolítica y antropológica, porque no estamos frente a una adicción de un sujeto en particular, sino a un hecho social con aristas económicas, políticas, médicas y otras tantas. No alcanza la lógica de una disciplina para entender lo que pasa. Es probable que los propios consumidores, los que van a las fiestas sin consumir esas drogas, quienes las organizan y todos los eslabones que participan en estos eventos conozcan el problema de primera mano. Aquellos que organizan estos eventos plantean el tema como una ecuación económica y saben perfectamente que el consumo de sustancias forma parte del combo festivo que organizan, sean ellos o no parte del sistema de venta. Se aseguran que haya agua mineral, tienen los teléfonos a mano de SAME, saben reconocer las intoxicaciones e incluso algunos de estos empresarios contratan a médicos para tratar los primeros síntomas de intoxicación en las fiestas y dar los primeros auxilios en caso que se produzca alguna situación compleja. Así de perverso es el sistema, se organiza una fiesta donde se sabe que se venderán en forma masiva drogas de diseño (que cada año son distintas, con nuevos nombres, modificaciones moleculares, y efectos distintos), se comercializa la hidratación (como una fuente central de ingresos) y se contratan servicios médicos para ayudar a las personas intoxicadas.
5) La banalización del mal: la expresión “banalidad del mal” fue acuñada por Hannah Arendt a propósito de su estudio sobre Adolf Eichmann (jerarca Nazi que vivió en la Argentina, responsable del diseño de la “solución final” para matar a millones de judíos en la segunda guerra mundial.) La tesis de Arendt es que Eichmann es el prototipo de persona, que no siendo un monstruo (aunque si culpable), es una especie de técnico burócrata administrativo que toma una serie de decisiones encadenadas cuyo desenlace final es un acto monstruoso. Son decisiones técnicas, sin pasión, diseñadas y cumplidas para satisfacer objetivos parciales en forma plena, que involucran a varias personas, donde cada una es responsable de una de ellas. Cada uno cumple con un deber específico y se diluye por un lado la responsabilidad individual de cada uno así como la percepción del producto final. Eichmann, uno de los más grandes ingenieros de la mayor masacre humana de la historia, estuvo bastante convencido hasta el momento final que él había cumplido ordenes, que era un trabajador eficiente y ordenado y que no deseaba específicamente el mal de nadie. Según Arendt, estos actos de Eichmann no fueron realizados porque el estuviese cargado de una inmensa capacidad de crueldad, sino más bien por ser un burócrata dentro de un sistema basado en los actos de exterminio. La “banalización del mal” es una expresión que señala que algunos individuos actúan dentro de las reglas del sistema al que pertenecen sin reflexionar sobre sus actos ni se preocupan por las consecuencias. Vivimos en un sistema que “banaliza el mal”, porque frente a una tragedia social, cada sector da las explicaciones del caso para salvar su pellejo pero finalmente nada cambia o incluso empeora progresivamente. No se trata de encontrar grandes malvados o responsables únicos, se trata de escandalizarnos, de no banalizar la tragedia social que se está viviendo y que afecta en particular a personas menores de 25 años, que mueren o dañan sus vidas frente a la indiferencia y complicidad del resto de la sociedad.
6) La muerte de estos jóvenes es la punta del iceberg, esta noticia seguramente pasara al olvido así como pasan al olvido, excepto para sus familias, las victimas de boliches que se han incendiado, de Cromañon o los jóvenes que mueren dentro o a la salida de cada fiesta. Estas víctimas con nombre y apellido son el sedimento de una problemática social dramática que ocurre todos los días, lo notable es que no existan más muertes todos los días. A diario las guardias de los hospitales están repletas de cuadros de intoxicación con sustancias y alcohol, pero son más o menos transparentes frente a la opinión pública. Las victimas mortales (y sobre todo cuando se trata de personas con poder adquisitivo) acaparan la atención por unos días. Diarios, revistas, televisión, especialistas de drogas, sobraran opiniones. Estamos frente a un sistema aceitado con componentes bien lubricados: un clima social permisivo al uso de sustancias, una generación de jóvenes a la búsqueda de nuevas sensaciones descreída de todo y de todos (muchas veces también de su propia familia), campañas de prensa feroces y creativas (muchas veces diseñadas por jóvenes brillantes) que calan profundo, un escenario atractivo y convocante (las fiestas), propagandas con recursos financieros enormes, una actitud bipolar de las autoridades que oscila entre la persecución penal a quien posee sustancias para uso personal, hasta la indiferencia más notable, donde permite que todo ocurra y que “cada uno se salve” o que se salve “el más fuerte”, porque esa es la ley de la calle. El local estaba “habilitado” por el GCBA: había electricidad, metros cuadrados, plan de evacuación, luces de emergencia, etc. Todo listo para una nueva tragedia. Aquello que se “habilita” es la misma maquinaria de consumo, no se trata de ventanas, grupos electrónicos o aires acondicionados. Todo el mundo sabe que un porcentaje mayoritario va a consumir drogas de diseño y aquellos que van a la fiesta solo a “divertirse”, a “pasar un rato escuchando buena música”, al menos dejen pasar unos días para dar su testimonio a favor de este tipo de fiestas. Han muerto cinco personas y otras tantas están en riesgo de vida. No está mal que focalicemos en la tragedia que acaba de ocurrir.
7) La maquinaria de consumo, apelar a la “responsabilidad individual” es obsceno porque estamos hablando de personas que muchas veces ni siquiera saben lo que toman, porque existe lo que se denomina “presión social” en relación al consumo, porque existe un imaginario colectivo que indica que en estas fiestas se toma éxtasis (como ejemplo paradigmático) y ese contexto forma parte de la invitación o la propuesta. No estará escrito en la entrada, nadie lo dirá explícitamente, pero todos lo saben y aceptan. Es una arista del negocio. Un porcentaje importante (difícil de determinar) de personas asisten a la fiesta con la idea de escuchar música, bailar y estar bajo el efecto de estas sustancias. No todas las personas van a consumir por supuesto, estamos hablando de un porcentaje de las personas que asisten, pero lo suficientemente significativo para que en una noche mueran cinco al mismo tiempo y otros tantos estén en grave estado. Toda maquinaria de consumo arrasa a subgrupos, no es uniforme, algunas personas tienen más herramientas que otras para decir NO. Pero esto no niega la existencia de una maquinaria de consumo que está devastando la vida de una generación. Es importante aclarar que no estamos hablando solo de las fiestas electrónicas (quizá la maquinaria más pulida en términos de aquellos que llamamos “maquinaria de consumo”), sino de la “fiesta” como hecho social actual en donde el nivel de consumo es gigante de todo tipo de drogas y chicos de 15 años se descerebran con alcohol en principio y con el resto de las drogas estiradas, contaminadas con nadie sabe que otras sustancias. Es una maquinaria, un dispositivo del mercado, es una herramienta de aniquilación social disfrazada de disfrute y es un gran negocio. Una radiografía sobre los engranajes de la maquinaria de consumo: a)legiones menores de 30 años en su mayoría danzando frenéticamente por periodos de tiempo que promedian las 8 a 12 horas sin parar, deshidratados, en un porcentaje mayoritario en consumo; b) se requiere mucho dinero para ser parte de la experiencia (el gasto final de una noche promedio es impresionante); c) incluso en forma contraria al folklore popular que las drogas de diseño no deben mezclarse con alcohol muchos jóvenes simplemente lo hacen; d) la estratégica hidratación es un negocio clave: los testimonios de la fiesta señalan desde que no había agua hasta que las personas de seguridad prohibían la recarga en botellas, obligando al público a comprar botellas en la barra. El agua que se vendía además no era mineral sino filtrada, o sea de la canilla; d) los usuarios de drogas de diseño de estas fiestas no saben lo que están tomando ni el perfil toxico de la droga; e) la noche de ingesta de drogas de diseño termina en muchos casos (sino todos) con la toma de psicofármacos, ansiolíticos o antidepresivos, e) la población de usuarios es cada vez más joven, de hecho uno de los internados hoy en día tiene 17 años; f) el “ambiente” condiciona el consumo: no solo desde el punto de vista toxicológico (al aumentar el calor y la sed por ser un lugar cerrado y con miles de personas), sino también que la propuesta escénica, el ámbito y los distintos ceremoniales están articulados con el hecho de consumir sustancias. Esto lo saben de memoria las personas que se dedican al marketing: el ambiente condiciona el consumo, g) si bien hay pastillas importadas y locales, en el calor de la noche “los chicos toman cualquier cosa”; h) en la fiesta la venta de sustancias es libre, sin reservas, decenas de dealers ofrecen sus productos a la vista de todos, es un espacio amigable avalado directa o indirectamente por la organización, i) aquellos que proponen la “reducción de daños” (profesionales y asociaciones) y que han llevado a cabo en el pasado intervenciones en muchas fiestas (alertando y concientizando sobre el uso de las drogas), no encuentran lugar en estos eventos porque implicaría para los organizadores reconocer que allí se usa sustancias. Nadie explica, los dealers venden, nadie sabe lo que toma, la música sigue y uno tras otros se van cayendo al piso. The show must go on (el show debe continuar); j) el rol de los padres esta desdibujado, padres “anestesiados”, impotentes y confusos que avalan en silencio y con una tolerancia hueca aquello que está destruyendo la vida de sus hijos.
8) Frente a la tragedia social del consumo, distintos actores tienen responsabilidad en diverso grado; las autoridades políticas y sanitarias, los empresarios “de la noche”, los medios de difusión y sus campañas de prensa y también las familias. Que mezcla horrorosa: una sociedad rota en sus lazos vinculares, generación que abraza abiertamente el uso de sustancias en un uso de las mismas singular: quizá no sea dependencia, tampoco es experimental, tampoco recreativo….. es un uso sistemático, ligado a muchos contextos y que provoca deterioro pero que no es fácil de describir desde la perspectiva médica o psicológica. Es un uso “social” pero no entendido por eso el uso esporádico, sino que es el uso de una sustancia en un escenario social específico y para usos sociales. Esta maquinaria de locura, descontrol y alienación debe ser problematizada en forma simultánea desde distintos frentes. No podemos señalar a ningún culpable, no podemos resolver el problema solos, ni siquiera se trata de un hecho médico que se va a resolver “con el tratamiento adecuado”. Pero que el problema sea complejo no significa que miremos como sociedad para otro lado y que el juego de autoeliminación social continúe.
9) Entonces por un lado tenemos la maquinaria de exterminio del consumo y por el otro una población, a la búsqueda de sensaciones y con la triste omnipotencia “que nada les pasara”. Es más, en las redes sociales en este mismo momento hay muchas personas que van a estas fiestas señalando con mayor o menor sarcasmo que los chicos que se murieron eran “consumidores torpes” que no sabían tomar. También la mujer violada tiene la culpa de la violación porque tenía una pollera “demasiado corta”. Detenernos en la responsabilidad individual es quedarnos con la víctima, que ya ni siquiera se puede defender. No, existe la maquinaria de consumo y esta se seguirá llevando vidas en términos literales y arruinando masivamente otras, porque el uso de sustancias arruina vidas a corto y sobre todo a largo plazo. Uno de los mayores enigmas y conflictos que tenemos aquellos que atendemos a pacientes en consumo es la falta de registro (genuina) que tienen ellos mismos sobre su condición. Para evitar una tonta polémica, me refiero incluso a cuadros con adicciones crónicas graves, en donde la persona adicta no llega a entender la dimensión de su problema y hasta se sorprende por la preocupación de los demás. Estamos hablando de un problema cognitivo que los neurólogos llaman anosognosia, o la falta de registro de un déficit o una enfermedad que el paciente tiene. Uno de los principales síntomas mentales que tiene un paciente con uso problemático de sustancias es su falta de percepción de la gravedad de su consumo. ¿A este usuario de drogas le vamos a pedir que se cuide?; ¿que el ponga el límite de cuándo parar?; ¿que sepa distinguir que droga puede o no tomar o como debe cuidarse?; a esta persona en el caso de las fiestas rave le vamos a pedir que después de bailar por 8 a 10 horas, este lucido para distinguir signos de toxicidad y pida ayuda médica?
La sociedad está matando a estas personas. Por acción, por omisión, los está matando.
10)La anosognosia del usuario de drogas se complementa con la anosognocia social, porque no registramos nuestro déficit. Actuamos compulsivamente con angustia y horror y esta misma noche estaremos mirando el resumen de goles de la fecha y armando nuestra agenda de prioridades para esta semana. Distinto será el panorama familiar en las familias que acaban de perder a un hijo, destrozadas, en silencio, con gritos, sabrán de que se trata la banalización del mal. Sabrán que no estoy exagerando, que vivimos una tragedia donde muchos sonríen y disfrutan de la banda de música que sigue tocando.
Es la banda del Titanic y el agua asoma.
Dispositivo Cordoba​

Ante la tragedia de Costa Salguero

Ante la tragedia de Costa Salguero
Una vez más estamos lamentando la muerte de jóvenes. Una vez más estamos ante una tragedia evitable.
Paso en Costa Salguero, puedo ser cualquier otro lugar del país.
Como en Cromagnon, como en otros "boliches", la falta de la presencia del Estado en términos de protección, y cuidados se ha hecho sentir y se ha cobrado nuevas víctimas fatales y un número mayor de perjudicados directos e indirectos, cuyas consecuencias traumáticas aún no las conocemos.
Ante la vista de la Sociedad ha quedado al descubierto una Cultura de Consumo generalizado, que impulsa a sostenerse en sustancias diversas para "rendir", "ser eficaces". No es solo algo de los jóvenes, basta mirar cualquier botiquín en las casas, para comprobar cuanto también involucra a los adultos.
Pero sin dudas, se vuelve dramática cuando ese llamado a la "autonomía", al "individualismo", se traslada a la escena de jóvenes que la encarnan en la ""fiesta", y mientras bailan, ven caer al "otro", y siguen bailando, hasta que el ciclo que liga su "bienestar" al objeto de consumo - sintetizado según la lógica del mercado-, lo derrumba también.
Pero, queremos ser claros estos jóvenes son un síntoma social, con responsabilidades, pero ahora ante todo víctimas, son la punta del iceberg de una política sanitaria y social insuficiente, nunca bien programada desde el Estado, donde el paco es un dato irrefutable, pero las "previas" y las fiestas "electrónicas" también lo son, como signo de los problemas de consumo actuales que atraviesan a todas las capas sociales.
Tambien, no queremos dejar de resaltar que frente a los discursos que tienden a descalificar la presencia del Estado y desfinanciarlo, se ha demostrado nuevamente que a la hora de las catástrofes y el trauma individual y social, es el SAME y sus ambulancias, y la atención en Hospitales Públicos, a donde se recurrió para implementar una respuesta a la altura de la emergencia que se vivía.
En conclusión, APSA se solidariza con las víctimas y familiares, comprometiendo como siempre ayudar y colaborar en estas situaciones traumáticas, desde los diferentes ámbitos en lo que se desempeñan sus miembros. Pero también pensamos que la visión "especializada" es una parte de la solución, que en este tipo de situaciones de consumo social y masivo, la toxicología, la psiquiatría y el campo de la Salud Mental, son importantes, pero que se requiere una visión sociopolítica y antropológica. No estamos frente a una adicción de un sujeto en particular, sino a un hecho social con aristas económicas, políticas, sociales, médicas, que solo una política de Estado puede llegar a articular y organizar.
En definitiva, no queremos mas victimas, proponemos por parte del Estado una respuesta Sanitaria y Social frente al problema de las drogas y el consumo, que debe tomar la Salud Pública como su prioridad, realizar medidas de información, de protección de daños, y financiar los recursos humanos y físicos necesarios para empezar a resolver este grave problema.


Comision Directiva

Secretaría Científica PEF dentro del XXXI Congreso Argentino de Psiquiatría de APSA


HAGA SU DIAGNÓSTICO- ABRIL 2016





Los comentarios, dudas y sugerencias que quieran comunicar son bienvenidas




HAGA SU DIAGNÓSTICO- ABRIL 2016


Paciente femenina de 30 años, en psicoterapia semanal hace 2 años, se ha negado en múltiples ocasiones a la derivación de la psicóloga tratante a psiquiatría.

Padece desde hace 4 años dificultad respiratoria sin correlato neumonológico, dice que en cualquier momento se “le cierran los pulmones”, se siente “asfixiada”, logrando un poco de alivio con inhaladores broncodilatadores. Niega palpitaciones, sudoración o ideas de muerte en el momento en que ocurren los episodios, pero si refiere intenso temor y dificultad para realizar labores cotidianas.

Visita frecuentemente clínicos y neumonológos. Pretende una relación muy cercana con cada uno de los tratantes.

Terminó el bachillerato y sólo ha trabajado por un período de 2 años en una empresa, la cual ha dado de baja su contrato. Múltiples licencias por salud. Tuvo una relación de noviazgo. Pocos amigos, no tiene círculos sociales.

En algún momento consultó a psiquiatría y le indicaron clonazepam, dice que con este se sentía muy dormida y con mucho malestar por lo cual lo suspendió.
La psicóloga tratante ha notado mayor hipobulia y descuido de su apariencia física.

Al examen mental: paciente conciente, orientada, discurso claro, con ideas persistentes de malestar físico, dolores inespecíficos, impresiona ideas delirantes respecto a su cuerpo (hipocondriasis)  y a la enfermedad. Ansiedad persistent, insomnio de mantenimiento (en algún momento esté duró 3 semanas), niega alucinaciones visuales y auditivas, Parcial conciencia de situación, no conciencia  de enfermedad.
Se niega a ser medicada, concurre sola a la consulta. Analisis clínicos dentro de parámetros normales.

Preguntas:
-          - Cuál sería su impresión diagnóstica?
-          - Cómo abordaría el caso?
           - Le parece necesario comunicarse con la psicologa tratante? desde su rol como psiquiatra qué podría recomendarle ante la negativa de la paciente de tratarse?

Un artículo por semana: REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA SOBRE PREDICTORES DE BUENA RESPUESTA A LA TERAPIA ELECTROCONVULSIVA.

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA SOBRE PREDICTORES DE BUENA RESPUESTA A LA TERAPIA ELECTROCONVULSIVA.

 Psiquiatría 8:32, diciembre 2015.Editorial Sciens 11-4.

AUTORES
Diaz Azar, I.; Lescano, N.; Magrini, F.; Martínez Didolich, L. C.

DESCARGAR ARTICULO

Resumen por Diaz Azar, I.; Lescano, N.; Magrini, F.; Martínez Didolich, L. C.

La terapia electroconvulsiva es una alternativa terapéutica propuesta en las guías de tratamiento para remitir cuadros cuando las alternativas psicofarmacológicas implementadas fracasan. El estado del arte da cuenta de la efectividad de esta técnica. No obstante, en estas guías no se plantean qué pacientes podrían beneficiarse a corto plazo sin tener que atravesar los distintos pasos del protocolo. El objetivo de este trabajo es identificar los predictores de buena respuesta a partir de una revisión bibliográfica. Conclusiones: si bien faltan trabajos de investigación específicos sobre el tema, es de destacar que la prontitud en la aplicación de la TEC es un predictor de buena respuesta en distintos cuadros.

PALABRAS CLAVE: terapia electroconvulsiva, predictores.

IN MEMORIAM

IN MEMORIAM
Con profundo pesar informamos a nuestros socios la infausta noticia del fallecimiento del Doctor José Aníbal Yaryura-Tobías, el pasado 5 de marzo de 2016.
Yaryura Tobías, estudió medicina en la Universidad de Buenos Aires, y fue discípulo del recordado profesor Edmundo Fisher junto a quien inició sus investigaciones en el laboratorio del Hospital "José T. Borda".
A lo largo de su producción Yaryura Tobías hizo aportes relevantes en el campo de la psiquiatría biológica, particularmente, en relación a la teoría dopaminérgica de la esquizofrenia y a la teoría biológica del TOC y otros trastornos relacionados.
En 1979, cuando co-fundó con su esposa, la Dra. Fugen Neziroglu, el Bio-Behavioral Institute en Great Neck, New York; institución dedicada a la investigación, la formación de profesionales, y el tratamiento del TOC.
Miembro de numerosas sociedades nacionales e internacionales, entre las que se destacó la Fundación Internacional de estudios del TOC, fue también uno de los fundadores del Colegio Internacional de Medicina Psicosomática, la Sociedad Argentina de Psiquiatría Biológica y la Federación Mundial de Psiquiatría Biológica.
Con el fallecimiento del Dr. Yaryura Tobias, la psiquiatría argentina pierde una figura relevante a la que recordaremos con afecto y admiración.
Comisión Directiva
APSA

HOMENAJE A LOS TRABAJADORES DE LA SALUD MENTAL DETENIDOS-DESAPARECIDOS.

HOMENAJE A LOS TRABAJADORES DE LA SALUD MENTAL DETENIDOS-DESAPARECIDOS.
Comisión Directiva APSA
En el 40º Aniversario del Golpe de Estado genocida del 24 de marzo de 1976, APSA rinde homenaje a los 30.000 detenidos desaparecidos y en particular a los trabajadores del campo de la SALUD MENTAL.
Queremos recordar y homenajear a nuestros colegas que soñaron y lucharon por un país mejor, justo e igualitario. El genocidio llevado a cabo por la última dictadura cívico-militar no solo impuso un modelo económico, sino que tuvo consecuencias sociales, políticas y culturales.
En los años que van desde el fin de la dictadura a la actualidad, hemos aprendido varias cosas: que la memoria es la base indispensable de la identidad individual y colectiva, que la verdad es un imperativo ético y también el mejor aliado de la prueba de realidad, y que la justicia funciona como un verdadero organizador psicosocial. En este sentido reafirmamos la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad.
La historia nos demuestra que los Derechos Humanos no son una graciosa concesión de ningún gobierno o poder, sino una costosa conquista de los pueblos. Del mismo modo su vigencia se da respetándolos y haciéndolos valer en su totalidad.
Así como los Estados tienen la obligación de respetar los Derechos Humanos, afianzarlos y desarrollarlos, los profesionales médicos tenemos la especial obligación ética de denunciar las violaciones a los mismos que en nuestra práctica podamos comprobar, como lo establecen numerosos tratados y declaraciones médicas internacionales.
Imbuidos del espíritu de solidaridad y de los ideales de justicia, recordamos a nuestros colegas desaparecidos, con la fuerza vital y el optimismo que pusieron en sus luchas, en su práctica profesional y política.
Trabajadores del campo de la SALUD MENTAL detenidos-desaparecidos:
Guillermina M. ABUTTI, Ercilia Diana ALAC, Marta Susana ALANIZ, Rita ALES, Elena ANDRÉS, Nélida Beatriz ARDITO, Juan José AVILA María Cristina BEJAS, Hugo Francisco BELLAGAMBA (*), Zulma Edith BENDERSKY, Griselda Ester BETELU, Marta María BREA, Margarita BREGLIA, Julia Angélica BROCCA, María Elena BUGNONE, Graciela María BUSANICHE, Antonio CALABRESE, Orlando CALAFELL, Daniel Eduardo CALLEJA (*), Alicia Nélida CALZETTA, Olga Irma Norma CAÑUETO, Beatriz CARBONELL, María Antonia CASTRO, Virginia Isabel CAZALAS, Alicia CERROTA, María Luisa CERVIÑO, Oscar Ernesto COCCA, Diana Noemí CONDE, Alicia Sebastiana CORDA, Lucía María CULLEN, Liliana Marta DELFINO, María Beatriz DÍAZ, Alberto DO POSSO, Perla Nelly DOCAL, Blanca Edith EDELBERG, Blas Roberto EVANGELISTA, Ester S. FELIPE, Lilian FERNANDEZ, Horacio Bernardo FLORES, Gloria FONSECA, Mabel Lucía FONTANA, Humberto Luis FRACCAROLLI, Carlos Hugo FRANANO (*), Raúl H. FUENTES (*), María de las Mercedes FUNES, Evangelina Mirta GALLEGOS, Diana Iris GARCIA, Hugo Ricardo GARELIK, Douglas GILLIE (*), María Esther GOULECOZIAN, Patricia HALL, Eduardo Mario, KORIN, María Esther LACROIX, Leonor Rosario LANDABURU, María Delia LEIVA, Celia Elena LLEBEILI, César Hugo LOKER, Amaru LUQUE, Beatriz Ofelia MANCEBO, María MANGUINI, María Beatriz MARONI, Susana M. MARROCO, Mónica María Candela MIGNONE, Rosa MITNIK (*), Liliana Graciela MIZRAJI, Ana María MOBILI, María Inés MUCHIUTTI, Elba Rosa NAVARRO, Clara Rosa NICOLETTI, María de Lourdes NOIA, Daniel Horacio OLIVENCIA, Irene ORLANDO, Patricia Dina PALCIN, Susana Paula PASINI, Alejandro Ramón PASTORINI, María Sol PEREZ, Beatriz Leonor PEROSIO, Anabella PIETELLI, Julio Luis PIRIZ, Graciela Noemí RAGO, Stella Maris RAMIREZ, Lidia Manuela RIDAO, Juan Carlos RISAU (*), Gloria Stella Maris RUIZ DIAZ, Lelia Belkie SADE EL JURI, Graciela Beatriz SAGUES, María E. SAN MARTIN, M. Matilde SANCHEZ, Norma Susana SAVIGNONE, Raquel Alicia SCIARETTA, Elsa Guadalupe SEDRAN, María SEOANE, María del Carmen SERRANO, Berta María SOLDATI, Susana Haydée SOLIMANO, Mario SORTAVIA, Ana María SOSA, Ana María STIEFKIENS, Lucía Mirta SWICA, Ana María TESTA, Luis TOSSI (*), María del Carmen VANELLA-BOLL, María Marta VAZQUEZ, Aída Inés VILLEGAS, Carmen Rosa VILTE, Norma Elinor WAQUIM, Norma Irene WOLFSON.